Proteger la fruta es proteger el valor de la agricultura portuguesa y una parte importante de nuestro patrimonio. La fruta portuguesa es mucho más que un producto agrícola: forma parte de nuestro patrimonio nacional. Representa la diversidad de nuestro territorio, los conocimientos de nuestros productores y el sabor único que distingue a Portugal en el panorama gastronómico europeo.
Desde las naranjas del Algarve hasta las cerezas de Fundão, desde las manzanas de Alcobaça hasta la pera Rocha del Oeste o los arándanos del Norte, cada fruta cuenta una historia. Son símbolos de nuestra identidad y motores de la economía rural. Preservarlas es, por lo tanto, un deber colectivo.
Los desafíos de un clima impredecible
Hoy en día, los productores se enfrentan a riesgos cada vez más impredecibles: tormentas repentinas, granizo, vientos fuertes, lluvias fuera de temporada u olas de calor. Estos fenómenos provocan pérdidas significativas, no solo en cantidad, sino también en calidad, lo que a menudo compromete el acceso a la categoría de fruta más valorada (Cat. I), esencial para la rentabilidad de las explotaciones.
PROTEGER LA FRUTA APORTA VALOR
En CarmoFarm, la división de CarmoWood dedicada a soluciones para el sector agrícola, llevamos más de 45 años acompañando de cerca a los productores nacionales. La experiencia nos demuestra que cada vez hay una mayor concienciación sobre la importancia de las estructuras de protección, pero aún queda camino por recorrer en materia de conocimientos técnicos y acceso a ayudas.
La instalación de redes y estructuras adaptadas a cada cultivo y región puede marcar una gran diferencia. Estudios recientes indican que el uso de redes de protección en un huerto de manzanos Gala puede aumentar el rendimiento en más de 11 000 euros por hectárea, cifra que puede superar los 14 000 euros si se incluyen las pérdidas por quemaduras solares. En muchos casos, el coste de la inversión se amortiza rápidamente gracias al aumento de la productividad y la calidad.
Soluciones para una agricultura resiliente
Cada huerto tiene sus propias características y, por eso, las soluciones deben diseñarse a medida:
• Redes antigranizo, antisol y fotoselectivas para minimizar el impacto climático, proteger del sol y optimizar la luz;
• Telas impermeables, para minimizar el impacto de las condiciones meteorológicas
• Cortavientos y sistemas de sujeción, para una mayor estabilidad y durabilidad del cultivo.
Más que infraestructuras, son inversiones en la resiliencia de la agricultura portuguesa.
Una protección adaptada a cada cultivo
A la hora de elegir un sistema de protección, hay que tener en cuenta las características de cada explotación. El cultivo, la ubicación, las condiciones climáticas, el tipo de riesgo y los objetivos productivos son factores determinantes a la hora de definir la solución más adecuada.
Además de la elección de la red, es fundamental asegurarse de que toda la estructura esté correctamente dimensionada. Los postes, los alambres, los sistemas de fijación y los elementos de tensado funcionan conjuntamente para garantizar la estabilidad y la resistencia frente a las condiciones a las que está sometido el huerto.
Una solución bien dimensionada permite no solo proteger la fruta frente a fenómenos meteorológicos adversos, sino también crear mejores condiciones para el desarrollo del cultivo. De este modo, la inversión en sistemas de protección contribuye a reducir las pérdidas, preservar la calidad de la producción y ofrecer una mayor previsibilidad al productor a lo largo de las diferentes campañas.
Este enfoque permite seguir la evolución de las necesidades de la explotación y garantizar una protección más constante de los cultivos a lo largo de su ciclo productivo.
En CarmoFarm, cada proyecto se analiza en función de las necesidades específicas de la explotación, con el objetivo de encontrar soluciones de protección adecuadas al cultivo y a las condiciones del terreno en cada nueva campaña.
Un compromiso con el futuro
Proteger la fruta es proteger el trabajo de nuestros agricultores, la sostenibilidad del sector y la calidad de los productos que llegan a nuestras mesas.
En CarmoFarm creemos que la fruta es patrimonio nacional y debe defenderse con el mismo empeño con el que preservamos nuestros monumentos, nuestros conocimientos y nuestro paisaje.
“Cada fruta cuenta una historia”.
Tiago Cardoso – Responsable Comercial de Agricultura en Portugal, CarmoFarm